Ingredientes para las galletas:
- 300 gr. de azúcar glas
- 80 gr. de cacao puro en polvo (sin azúcar)
- 250 gr. de mantequilla sin sal
- 425 gr. de harina común
- 1 cta de sal
- 2 huevos medianos
- 1 cda de extracto de vainilla
Ingredientes para el decorado
- 1 clara de huevo
- Unas gotitas de limón
- 500 gr de azúcar glas
- Extracto de vainilla
Proceso para hacer estas deliciosas galletas:
Antes de preparar la masa de galletas, haremos con glasa real* nuestras figuritas de halloween. Necesitaremos para esto papel cebolla y una plantilla con el dibujo que deseemos. Una vez preparado, nos fabricaremos un cornet*, y en él añadiremos nuestro preparado. Con mucho cuidado de que no se abra comenzaremos a dibujar.
Cuando acabemos lo conservaremos a temperatura ambiente durante 24 horas.
Cuando acabemos lo conservaremos a temperatura ambiente durante 24 horas.
- Glasa real:
Cogemos un bol y añadiremos la clara de huevo con unas gotitas de limón. Con ayuda de una cuchara o pala de poliestireno, movemos los ingredientes. Cuando el preparado empiece a crear muchas pompitas añadiremos poco a poco el azúcar glas, hasta que se vuelva totalmente blanco y que cuando lo cojamos con una cuchara, no se caiga de esta.
Si vemos que nos ha quedado muy duro le echamos un par de gotas de limón, aunque cuando echemos el extracto de vainilla y los colorantes se pondrá más blandita. Si queda más blanda de lo normal, le añadiremos más azúcar glas.
Como vamos a hacer figuritas, apartaremos en distintos recipientes la glasa real, para así añadirles los colorantes. El resto, lo guardaremos para cubrir las galletitas.
IMPORTANTE: Siempre debemos tapar la mezcla con papel film, si está cierto tiempo en contacto con el aire, esta endurecerá y nos será más complicado poder corregirla.
- Cornet:
Una vez pasado el tiempo para que nuestras figuras terroríficas estén listas, preparamos la masa de las galletas de mantequilla. En nuestra batidora amasadora echamos la mantequilla (debe de estar a temperatura ambiente o en su defecto debemos de pomarla) junto con el azúcar glas. Cuando se hayan integrado bien, añadimos los huevos, sal, extracto y cacao en polvo. Y por último la harina, que la añadiremos en tres partes.
Ya tenemos casi lista la masa. Os daréis cuenta de que aún está pegajosa, no pasa nada, la volcamos en una mesa con harina y mientras amasamos con ayuda de nuestras manos, le iremos añadiendo poco a poco pequeñas cantidades de harina hasta que esta no se nos pegue en las manos.
Cuando tengamos lista la masa la partimos en dos, y la metemos en el frigorífico media hora para que repose. Pasado este tiempo, le damos el grosor que queramos (en mi caso les deje unos 4 centímetros) y cortaremos con los moldes que elijamos (los míos eran de 8 cm) y añadiremos a la bandeja de horno, con el papel cebolla en la base.
Ahora solo falta un toquecito de calor en el horno, previamente precalentado a 180ºC, durante 10 minutos. Nos daremos cuenta de que están listas cuando cojan un color mate.
Pasado este tiempo las pondremos en rejillas para que se enfríen.
¡Ahora toca el decorado! Aquí debe volar la imaginación. Cuantos más colorantes tengáis en casa mas cositas podéis hacer. ¿Os acordáis la glasa real que guardamos para cubrir nuestras deliciosas galletas?
Todo depende de como las queráis cubrir. En mi caso, repartí la glasa real en porciones pequeñas en distintos recipientes con colorantes. Con ayuda de un cornet cubrí toda la base (combinándolos para hacer fondos bonitos) y coloque las figuritas que hice el día anterior.
Cuando hayamos acabado de decorarlas las dejaremos 12 horas en temperatura ambiente tapadas con papel de plata.
IMPORTANTE: Cuando coloquemos la figura en la galleta, debemos de colocarla inmediatamente después de echar la cobertura, si no esta se puede endurecer y no se pegará.

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